| Granada CF | Espanyol |
ESTADIO: Nuevo Los Cármenes
FECHA: 15 de Septiembre de 2013
HORA: 12.00 horas
ÁRBITRO: Iglesias Villanueva
| Granada CF | Espanyol |
| Granada CF | | Real Madrid |
Levante
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Granada CF
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A pesar de todos esos contratiempos, el estadio lucía un aforo casi lleno, siendo testigos una vez más, a la lección de apoyo y afición de primera que esta ciudad se está ganando por derecho propio. El colorido se apoderó una vez más de las gradas, borrando de nuestros asientos cualquier indicio de frío, la afición se volcó nuevamente con su equipo. Lo que podía ser un derbi de alto riesgo, pudo llegar a convertirse en un hermanamiento de aficiones vecinas en la distancia, a excepción de los de siempre, que volvieron a reclamar la atención de la gente con insultos sin sentido hacia aquellos que habían recorrido un buen puñado de kilómetros para ver jugar a su equipo simplemente. Menos mal que el resto del aficionado rojiblanco estuvo a la altura, y mostró su desacuerdo ante las barbaries a las que este grupo de aficionados (si es que se les puede llamar así) nos tiene acostumbrados.
Por todo ello, la victoria adquiere unos matices importantísimos en la carrera del Granada C.F. en la salvación y permanencia, para poder mantenerse un año más en la máxima categoría del fútbol español. No es la primera machada que el equipo hace esta temporada ante rivales netamente superiores sobre el papel, pero espero que este tipo de resultados se repitan ante rivales que se juegan jornada a jornada las mismas premisas que el Granada. Lo cierto y penoso a la vez, es ver como los jugadores han cambiado su actitud sobre el césped desde que se cambió de entrenador, seguramente ha sido positivo un cambio de mentalidad en la plantilla y en el planteamiento inicial de cada partido. Pero mucho me temo que esta misma plantilla que algunas veces se paseó penosamente por algunos campos de España, estaba haciéndole la cama a un Fabri cada vez más discutido en el club. Una lástima que aquellos que se consideran profesionales recurran a este tipo de tretas para acabar con aquello con lo que no están de acuerdo, pero en fin, así se ha montado el mundo del fútbol y no será la primera ni la última vez en verlo.
Han sido 365 días en los que hemos alojado nuestras tristezas y miserias en un césped y un balón de fútbol, convirtiéndose las mismas en continuos momentos de pasión y alegría. Ya a comienzos de este 2011 que nos abandona, el equipo rojiblanco se asentaba en la Segunda División de una manera inusitada para un equipo recién ascendido, dando una lección de fútbol a equipos históricos cuando pasaban por el tapiz granadino. A pesar de que el equipo flojeaba fuera de casa, Los Cármenes se convertían en un fortín, y empujado por la afición local, el equipo rojiblanco sacaba prácticamente todos sus puntos en su estadio.
Conforme el equipo va ascendiendo en sus líneas, se vuelve algo más inestable e irregular. El centro del campo todavía no ha conseguido afianzarse con unos jugadores definitivamente. Las continuas lesiones y el cambio de criterio han ido provocando algunas variaciones en el esquema de Fabri. Indiscutibles han venido siendo, hasta ayer, el joven Dani Benítez, a cuya ansiedad por demostrar que se merece militar en un equipo superior, está dejando mella en su juego. No es el extremo rápido y desbordante de temporadas anteriores, y aunque mejora en defensa, sigue protagonizando capítulos negros en partidos muy señalados, con su prepotencia y chulería. Esperemos que en un futuro deje ciertas niñerías a un lado y se centre en el campo, pues creo que tiene calidad de sobra para jugar en primera. Martins es otro jugador fijo en el once inicial rojiblanco, su oficio y calidad sobre el terreno hacen de él un jugador por encima del resto. Poco a poco se va aclimatando al equipo, haciendo una campaña más que digna, ya que hay que ser muy profesional para vestirse cada domingo y luchar sobre el campo como cualquiera después de lo que está pasando su hijo, un profesional de los pies a la cabeza.
Y como iba diciendo, cuanto más arriba se analicen las líneas, más irregulares se vuelven las mismas. La delantera sigue siendo la asignatura pendiente del equipo, al igual que somos uno de los equipos menos goleados de la liga, igualmente somos el conjunto menos goleador de la misma. La falta de gol nos está mermando, y evitando estar algo más arriba. Las ocasiones se van creando poco a poco, pero la falta de puntería de los de arriba no nos beneficia. A Geijo le ha costado ir entrando en la dinámica de partidos tras su fastidiosa lesión, y aunque está recuperando el tono, sigue fallando muchísimo las ocasiones de gol que tiene, raro en él, esperemos que alcance mayor fortuna pues la calidad la tiene de sobra. Aún así, es el delantero de mayor categoría que tiene el conjunto rojiblanco, ante lo demostrado por los demás hasta ahora. Uche viene a ser la mayor decepción del equipo, venía con la vitola de gran goleador, y jugador con arrestos suficientes para ser el referente del equipo en la delantera, nada más lejos de la realidad. A pesar de que últimamente Fabri ha decidido que juegue por la banda, puesto para el que no tiene suficente velocidad, Uche poco a poco se ha ido desinflando, tras marcar el primer gol del Granada en primera después de 35 años, su mal juego y disposición en el campo le han hecho entrar en un bucle de mal juego mezclado con unas pocas ganas que le han llevado a ser el único jugador silbado en el Nuevo Los Cármenes. Franco Jara creo que aún está por explotar y a pesar de haber hecho algún que otro gran partido, debería centrarse más en el equipo y dejar de pensar tanto de forma individual. Y qué decir de Ighalo, jugador al que yo pensaba que no estaba hecho para la categoría, pero que se ha convertido en un revulsivo cada vez que ha salido desde el banco. En mi opinión mejor de suplente que de titular, pero visto lo poco que se está demostrando en la delantera del equipo, no me extrañaría que acabara por convertirse en un fijo del once de Fabri.
Y como colofón final hablemos del entrenador, de nuestro amigo Fabri. He querido hacer esta entrada cuando los ánimos están algo más calmados, y Fabri no esté en el candelero. Aquellos que me conocen saben lo que pienso de él, que no es entrenador para el Granada, y que quizás hubiésemos necesitado un técnico de mayor experiencia en la categoría. Fabri es un entrenador particular, con su forma de ser y entender el fútbol, la cual no comparto por supuesto, y a la vista está que hemos dejado de ganar muchos puntos por sus defensivos planteamientos y sus cabezonerías. Siempre pensé que el equipo ganaría mucho con dos delanteros, pero claro, eso sería apostar mucho por el juego de ataque, y de eso Fabri no es un fan. No quiero hacer mucha leña del entrenador, y menos ahora cuando el equipo está abajo, aunque ya pensaba lo mismo de él cuando estábamos en Los Cármenes celebrando el ascenso, cosa que hay que agradecerle, por supuesto, pero quizás hubiésemos podido celebrar un ascenso directo sino fuese por esas peculiaridades que rodean a nuestro entrenador. Hay que inculcarle más confianza y carácter ganador al equipo si queremos que esto acabe bien para los nuestros.
Él solito se encargó de fastidiar un partido que por fin empezábamos a tener ganado, justo cuando la gente estaba disfrutando del equipo, cuando la afición empujaba hasta quedarse sin aliento. Pero tirarle un paraguas al linier no es animar, no es querer estos colores, no es dejar en buen lugar esta ciudad. No defiendo para nada la violencia en el mundo del deporte, y mucho menos en mi ciudad, estamos cansados de observar cómo unos cuantos desgraciados se limitan a dejar el nombre de nuestros equipo por los suelos, no es la primera vez que ocurre en nuestro campo algún acto vandálico y espero que este sea un punto de inflexión para que algunos mediten y hagan acto de conciencia, y con ello me refiero a algún sector de la afición y a los propios dirigentes del club, que tantas veces toleran con sus actos muchas de estas acciones.
A ver cómo le contamos a la multitud de niños que invaden nuestro campo cada domingo, que el partido del que estaban disfrutando ha sido suspendido porque un desalmado ha buscado ser protagonista del encuentro, fastidiándonos al resto. Estas acciones no son de las que queremos que aprendan nuestros hijos cuando los llevamos al fútbol. Esto no es fútbol, sino delincuencia juvenil, esta gente no nos representan, los colores rojiblancos son otra cosa y representan otros valores.